Cómo pedir a San Pantaleón por un enfermo


Aprenda a invocar al Santo Patrono que protege la salud y la profesión médica para que interceda a favor de sus seres queridos.

San Pantaleón fue un médico y mártir cristiano que vivió entre el 275 y el 305 de Nuestra Era. Vivió en la actual Turquía (antes, Nicomedia) y fue decapitado por el emperador romano Diocleciano un 27 de julio. Fue uno de los médicos más notables del imperio. Hermolaos fue quien lo introdujo en la fe cristiana. A partir de entonces, entregó su ciencia al servicio de Cristo, sirviendo a sus pacientes en nombre del Señor. Cuando comenzó la persecución de Diocleciano, el emperador Galerio Maximiano quiso salvarlo, pero tenía que arrepentirse, cosa a la que se negó. Fue sacrificado junto a Hermolaos.

Oración a San Pantaleón

“Jesús, salud y luz del mundo, haz que nos abracemos a tus enseñanzas con toda el alma, a ejemplo de tu mártir, San Pantaleón, que tanto trabajó por el bienestar de los hombres; te rogamos que por nuestra fe en tu poder extendamos las maravillas de tu gracia a todos nuestros amigos y conocidos.

Pedir por la recuperación de un enfermo

Para rogar con urgencia por la mejora de un ser querido, esta ceremonia podrá ayudarlo a conseguirla.

Materiales:

1 velón 7 días/ 7 noches color verde
7 hojas de ruda
7 granos de maíz colorado
1 puñado de arroz
Miel
7 varillas de sahumerio 7 poderes
1 vela verde

Procedimiento:

Escriba en un papel en blanco (sin líneas), 7 veces, el nombre de la persona que padece la dolencia.

Luego, perfore el velón por su base considerando que debe colocar dentro lo siguiente: el papel escrito, las 7 hojas de ruda, los 7 granos de maíz, el puñado de arroz y la miel. Encienda la vela verde y selle la base del velón hasta cubrirla por completo.

Una vez terminado este paso, encienda el velón, rodeándolo con las 7 varillas de sahumerio. El velón deberá permanecer encendido hasta que se apague solo. Este ritual ayudará a la pronta recuperación del enfermo. Puede acompañar este procedimiento con la repetición de un padrenuestro y un avemaría.

Recuerde ungir las velas

Antes de comenzar no se olvide de ungir las velas. Debe esparcir un poco de aceite de incienso o eucalipto con la yema de los dedos por la vela yendo desde el centro a los extremos y terminando en la base.