¿Qué son y cómo protegernos de las maldiciones? - Mhoni Vidente - Horoscopos y Predicciones

¿Qué son y cómo protegernos de las maldiciones?


Lo primero que tenemos que hacer antes de entrar en el como protegernos de las maldiciones, y como pueden afectarnos las mismas, es saber que es una maldición. Y que mejor manera que acudir a la Real academia de la lengua para conocer que nos dice al respecto. Según la misma una maldición se define de la siguiente manera:

“Imprecación que se dirige contra alguien o algo, manifestando enojo y aversión hacia él o hacia ello, y muy particularmente deseo de que le venga algún daño.”

Dentro de esta definición encontramos diferentes grados. Desde las maldiciones provocadas por la envidia, el rencor, u otras bajas emociones que una persona dirige a otra (estas son las mas comunes y en la mayoría de los casos son emitidas de forma no consciente).

Como también aquellas otras cuya procedencia se encuentra en los practicantes de magia oscura, y que acompañan estos deseos con una serie de rituales u oraciones malignas que buscan potenciar el mal sobre la víctima, ya sea por deseo propio o como sucede en ocasiones en este tipo de personajes por encargo.

Cuando por alguna razón una persona es afectada por una maldición hemos de buscar primero antes que en el origen de la misma las circunstancias que hacen posible que este ataque afecte de forma negativa a la víctima. Esto solo es posible cuando hay algo en la víctima que lo permite.

Una persona cuya alma es pura y fuerte no puede ser afectada por maldición alguna. Sin embargo los pensamientos pecaminosos y las acciones dictadas por la envidia y por el odio abren la puerta a ser afectados por este tipo de males.

De la misma manera el hombre que se ve libre de miedos se haya en las condiciones mas favorables para combatir dichos males. Esto se ejemplifica claramente en aquel hombre que no tiene miedo a contraer una enfermedad contagiosa, este tiene menos posibilidades de verse afectado por la misma que otra persona que si lo tiene. Esto se hace evidente para aquellas personas poseen la facultad de la clarividencia y que pueden observar sobre el cuerpo astral los efectos de este miedo.

Un caso especialmente peligroso es aquel en que una persona guarda en su interior la semilla de la envidia, de los celos, el odio, la sensualidad descontrolada, etc. Esta persona se encuentra en una situación muy delicada al poder ser estimuladas estas semillas desde el exterior y de esta manera pueden estas personas ser inducidas en ciertos momentos a cometer actos que en un momento de calma jamás cometerían y que pueden llevarlas a caer en situaciones dolorosas para ellas mismas.

El verdadero gran peligro que corremos no es que podamos ser perjudicados por alguna maldición sino nuestros malos pensamientos y deseos puedan ser la causa de que alguien pueda salir perjudicado. Este peligro real puede ser combatido procurando que ningún pensamiento maligno , colérico, de envidia, o celos tenga cabida en nuestro interior. El hombre puro y sincero no corre peligro de que ninguna mala influencia se apodere de el. Ni el mago negro mas maligno y peligroso puede causarle ningún mal.

En la sociedad en la que vivimos, estamos constantemente influidos de manera negativa por diferentes estímulos, que nos llevan a caer de forma fácil en pensamientos y emociones negativas. Estas como hemos comentado son el vehículo que nos hacen víctimas y emisores de maldiciones.

Por lo que el tomar conciencia de ello y actuar en consecuencia puede elevarnos por encima de estas circunstancias y hacernos inmunes a las mismas. Y al mismo tiempo si hacemos esto estaremos encauzando nuestra vida por el camino correcto dentro de nuestra evolución espiritual.

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